Flores de cerámica
Hay cosas que nunca pasan de moda porque nunca intentaron estar de moda.
Me apetecía hacer flores de las de siempre. Las que encuentras en un paseo, las que dibujábamos de pequeños con un círculo y unos pétalos o las que vuelven cada primavera sin hacer demasiado ruido. Flores sencillas, de esas que no necesitan llamar la atención para gustar.
Vivimos rodeados de imágenes de flores espectaculares, pero las que permanecen en nuestra memoria suelen ser las más humildes. Quizá porque son las que siempre han estado ahí.
No he intentado reinventarlas. Me interesaba precisamente lo contrario: conservar esa forma tan reconocible, casi ingenua, que hace que una flor siga siendo una flor por muchos años que pasen. Como esos dibujos infantiles que, con muy pocos trazos, consiguen decirlo todo.
Esta es probablemente la colección más sencilla de Jacintos. La más cercana. Una colección pensada para acompañar el día a día y recordarnos que no todo lo bonito tiene que ser nuevo.